Como va:
Por alguna razón que no parece típica –vivimos tiempos atípicos- los empresarios de Jalisco no saben qué hacer; hay quienes no entienden nada; hay quienes no entienden que no entienden; hay quienes creen que sus adversarios son como moscas y los quieren liquidar a periodicazos –no podrán-, hay dinosaurios queriendo caminar disimuladamente en la selva de concreto; hay bebesaurios; y navegan entre la Refundación de Jalisco con bandera en mano, y atacan directo a la Cuarta Transformación. Llegará el momento del doloroso ajuste de cuentas, pero antes viene la impresión de un libro en donde se conocen filias, fobias, clanes, robos, capitales ilegítimos, record guiness y beneficiarios del Fobaproa hablando de honestidad.

Hay aprendices de cacique empresarial que no entienden que estamos en el 2019, que lo que pretende el presidente de la República y Morena, partido que llegó con un Plan de Conservación o Mantenimiento de Poder muy acucioso –lo que no hicieron ni el PAN con Vicente Fox o Calderón, ni el PRI con Enrique Peñas Nieto- y no van a soltar Palacio Nacional en al menos dos sexenios. Suficientes para las transformaciones que instalen nuevas instituciones y usos y costumbres en el poder.
Si los empresarios supieran, a Andrés Manuel López Obrador no lo asusta Carlos Slim, menos Juan Arturo Covarrubias o Mauro Garza Marín, por citar solo dos ejemplos. Pero ambos, especialmente Mauro Garza a quien Covarrubias pone a dar la cara y la voz, como si en la Ciudad de México los que tienen los hilos del poder no supieran que él, Covarrubias, es la mano que está meciendo muchas cunas,
Bueno, los que saben dicen que hay quienes esperaban movimientos en estos días, golpes a empresarios y se están dando. Hoy el personaje de moda es el empresario Jaime Moreno Cardeña, ex vicepresidente de Coparmex, de quien se sabe que dejó una renuncia con muchas claves en esa institución cuando la dejó, pero quienes filtran información sobre él, ni saben la cantidad de documentos que tiene bajo el brazo y en bóvedas.
Ignoran también que no solo habrá movimientos, habrá sacudidas. Está por imprimirse un libro en el que se cuentan santo y seña de las estructuras de poder, de las manos que mecen las cunas, de quienes se beneficiaron con el fraude del Fobaroa, quienes son record guiness en venta de automóviles, de arbolitos, de quienes han incrustado a sus amigos o hijos en lo comités de adquisiciones de los gobiernos; de cómo funcionan, de cómo hacen sus contratos, sus operaciones, sus desarrollos, etc.
O sea, viene una guerra útil, sana, que nos ilustrará acerca de un sector que quiere volver a ser grupo de presión, cuando ni siquiera lo es de interés.
Falta poquito, pero el ventilador arrojando lodo ya se echó a andar. A ver quién lo detiene.
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