A Fondo Jalisco
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Horacio Villaseñor Manzanedo La Aldea

Creer que la ciudad está sucia porque la gente es cochina, es idiota


Horacio Villaseñor Manzanedo 

Aunque está muy arraigada la idea que la ciudad limpia, es la que no se ensucia, es una creencia errónea. Si la limpieza de una ciudad dependiera de que viva en ella, solo gente educada, ¿para qué necesitamos gobiernos? y, ¿cómo evitar que los árboles tiren hojarasca?, que es lo que realmente tapa las bocas de tormenta. Hablar de separación, reciclaje o multas por tirar la basura, sin mercado de residuos ni capacidad gubernamental suficiente para crear un sistema eficaz y sostenible de desinfección, lavado, barrido, recolección, almacenaje, transferencia, tratamiento y eliminación de las basuras de la ciudad, es una vacilada. La sociedad saca su basura a la calle, precisamente porque es limpia, si fuera cochina la dejaría dentro de su casa. Cuando la gente la deja en la banqueta, jurídicamente pasa a ser propiedad del Ayuntamiento y también responsabilidad de él, del alcalde y de todos los regidores que lo integran. A ellos, al Ayuntamiento se le elige y se le mantiene, con los impuestos, para que solucionen los problemas públicos, eso que a la sociedad no le toca hacer, no para que insulte a la gente diciéndole “cochina”. Constitucionalmente, es el Ayuntamiento, el que tiene la obligatoriedad de mantener, permanentemente, la ciudad en inmejorables condiciones, se le dota de poder público para poder multar, limpiar y eliminar las basuras, hasta allí llegan sus atribuciones, educar no es asunto suyo. ¿Qué saben las y los regidores de teoría sistémica? Nada. No sean mensos, las ciudades limpias, lo son, porque sus gobiernos los dirigen gente profesional de la función pública capaces de atrapar la contingencia urbana, entienden los procesos de interacción, interrelación y selección de los sistemas urbanísticos, toman buenas decisiones, comunican bien, garantizan buenos servicios públicos y, como consecuencia, la sociedad agradece y colabora. ¿Con qué cara, un ayuntamiento, podría multar a un ciudadano por no barrer su banqueta?, si los camellones, parques y jardines, panteones, pasos a desnivel, avenidas, calzadas y en general, todo espacio público, que le toca al gobierno conservar y mantener limpio, está hecho un asco. Lo que sucede en el espacio público, bien o mal, es solo responsabilidad de la “autoridad”. No es cosa menor, la ciudad no se limpia para que esté bonita, se trata de un asunto de sanidad urbana, de seguridad civil, ha habido epidemias causadas por tener ciudades puercas, la limpieza en casa es responsabilidad del propietario, la limpieza de la urbe, del Ayuntamiento y si la ciudad está sucia, es muestra de la incapacidad del gobierno en turno, de su ignorancia e ineptitud para poder solucionar el problema, es el gobierno municipal, el único culpable. Me explico, el gobierno es una organización, un sistema social, y todo sistema social está integrado de comunicaciones, decisiones, técnicas y leyes, no por personas, no se confundan el sistema no es la gente y si la culpan, el sistema no mejora, una buena sistematización funciona con cualquier persona, primero asegura el comportamiento adecuado de los funcionarios y después el de la sociedad en general, es impersonal, allí está la clave, es el sistema el que resuelve, y su diseño es responsabilidad del gobernante, no de la sociedad. Si no saben, no le entienden o no les da para hacer bien las cosas, es una lástima, pero que se acuse a la sociedad, es estúpido. Los desalineados son las y los regidores ignorantes, que llegaron al encargo por razones políticas, no por su capacidad en temas de gobierno. Ni hablar.

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