Por Manuel Gutiérrez
Veamos la guerra a las temperaturas extremas, que le parecen 45 grados de calor, porque en esa guerra se ha confirmado la presencia de Ucrania, no con tropas, pero sí con asesores, inteligencia artificial, información satelital y el uso de drones y defensa contra los mismos.
Para decirlo en pocas palabras: “Pasa lo mismo que en Donetsk pero en África”; hoy de nueva cuenta Rusia, por medio del Afrika Korps (Wagner), controla Kidal de nuevo, pero los tuaregs y los yihadistas hacen imposible asomarse al desierto o ser aniquilados. Pero Kidal estuvo cinco meses bajo el control de los rebeldes; Rusia lo logró con la operación Dougoukolovo, con el uso de bombardeos aéreos intensivos, así como ataques con artillería y blindados.
Las fuerzas rebeldes, el FLA, procedieron a retirarse al desierto en que no son alcanzables y por evitar la mortandad que padeció la población civil con los bombardeos. Se estima que por cada rebelde eliminaron a cuatro civiles ajenos al conflicto.
Ha sido un año loco en Mali para Rusia. El FLA (tuareg) y el JNIM (Al Qaeda-Sahel), con el manejo de drones (Ucrania), tomaron Kidal, mataron al secretario de defensa, general Sadio Camara, y echaron a los rusos en una venganza de la toma sufrida en 2023. En realidad es un conflicto en que no hay todavía vencedores o vencidos, pero la dinámica operativa la tienen los rebeldes.
Bajemos el termómetro y vayamos a Ucrania-Rusia, en que en el frío la temperatura puede llegar a 45 grados bajo cero.
* Impactos confirmados: terminal de combustible de San Petersburgo, la mayor del país, con 74 mil metros cúbicos de extensión, en llamas.
* Golpes en la terminal de Richi, subestación eléctrica, puente, almacén Ozon y centro de datos Vkontakte (Facebook, versión rusa).
* Afectaron y obligaron a cerrar aeropuertos, sobre todo en San Petersburgo, por casi cinco días, caso de Púlkovo. Se reporta un muerto y un herido en San Petersburgo por los ataques.
REPRESALIA RUSA
* Zelenski confirmó 76 ataques rusos al sector energético durante la última semana. Ucrania y Rusia ignoraron la tregua propuesta por Trump; se redujo la producción de combustible de Rusia a solamente un 30 % del nivel habitual en tiempos de paz.
* En la última semana el frente se volvió la capital de Ucrania, Kiev. Ahora los soldados en sus trincheras, escudados en sus tanques y escondites en el frente, llaman para saber si sus familiares se encuentran bien por los ataques. Rusia lanzó en una semana 2700 drones suicidas y 66 misiles diversos contra Ucrania. Civiles de Ucrania muertos: 11, con 50 heridos.
CONTEXTO POLÍTICO
Trump baja a una popularidad del 30 % de su nicho, que llegaba a más de 70 puntos. La anulación de la Ley Graham, propuesta por los republicanos, causó conmoción, así como el alivio para Rusia por parte de Trump en el mismo campo republicano. No se diga en Europa, Ucrania y en imagen ante otros aliados.
Elon Musk entra en acción y, luego de ser aliado de Ucrania con Starlink, que es vital para sus operaciones, ahora limita la velocidad de los megas a 161 km/h, lo que los hace vulnerables a las defensas de Rusia, y se pierden drones que necesitaban alta velocidad de internet para ser guiados.
Las ideas de tregua, nadie las respetó; tampoco se consideraron las recomendaciones de Turquía, India y Egipto en el sentido de que Ucrania pare golpes a centros energéticos. En el mar Negro es una guerra total. Rusia tampoco disminuyó nada en su ofensiva militar y contra las ciudades de Ucrania. Es una guerra que se ha planteado como total, de desgaste, antes del invierno, que será crudísimo para todos, esta vez también para Rusia.
ANTE LA INCERTIDUMBRE ESTADOUNIDENSE
Ante la incertidumbre provocada por Trump y por Musk, Ucrania decidió crecer su poder ofensivo y lo logró. Utilizó misiles de origen naval Neptuno, que se emplearon en el hundimiento del crucero Moscú y otros navíos importantes, pero ahora en una versión aire-tierra. Usando armas propias y su propia tecnología, los ucranianos lanzaron los Neptuno R-360 contra la base aérea militar de Borisoglebsk, en Vorónezh, Rusia, a 250-300 kilómetros de distancia y a 600 km de Kiev.
Los misiles fueron disparados desde el óblast de Lugansk. Una vez que fueron detectados, se informó de la destrucción completa de cuatro aviones Su-34, el caballo de batalla de la actual guerra para Rusia para lanzar misiles y bombas planeadoras. Otros dos aviones sufrieron daños severos y no serán útiles en el mediano-largo plazo. Un doloroso descuido defensivo de Moscú que sumó restos calcinados de equipos de tierra, radares y comunicaciones destruidos.
Cada Su-34 tiene un valor de 50 a 80 millones de dólares, según equipamiento y capacidades para el uso de armas de nueva generación: 300 millones en aviones en una sola noche. El 4 de octubre hubo otro exitoso ataque, con un Su-34 y un Su-35 destruidos en el ataque a la base de Khanskaya. Para colmo, perdieron un bombardero estratégico Tu-95MS Bear (Backfire, según la OTAN), pero por fallas del aparato murió toda la tripulación, aunque no descartan un ataque en la zona por parte de Ucrania. Con esos aparatos, se llega a 100 aviones perdidos por causa de la guerra desde 2022, según lo confirma la inteligencia británica.
Por cierto, sobre el golpe en San Petersburgo, Putin rompió sus comentarios habituales en los que nunca tiene error alguno y otros son los culpables, y ya advirtió: “Debimos haberlo previsto”.
Lo más doloroso: en la refinería de Riazán, a 200 kilómetros de Moscú, utilizaron misiles Flamingo, mejorados porque han seguido evolucionando; incluso, la semana pasada Ucrania logró el récord al atacar Omsk, a 2700 kilómetros de distancia. El ataque en la refinería de Sarátov fue confirmado por el mismo Putin.
La intención de Ucrania es no dejarle nada de diésel a Rusia para venderlo. El aliado de Putin, hoy los Estados Unidos, ha cambiado el concepto de su guerra golpeando blancos valiosos a gran distancia o por descuidos con los Neptuno y los Flamingo.
MENTIRAS DE GUERRA, USANDO LA IA
Por cierto, el Ministerio de Defensa de Rusia le mintió al propio Putin. Resulta que, usando IA, se insertan imágenes de soldados rusos con banderas que ondean para mostrar que han conquistado poblaciones; eso sucedió en Dobropillia por parte del ministro Guerásimov, urgido de presentar victorias ante Putin. Resultó un montaje, porque Ucrania tiene en su poder esa población que arrebató a Rusia con Vivaldi.
Resulta que en 2023 el mando tradicional de guerra de Ucrania diseñó una operación tipo Segunda Guerra Mundial con la Brigada Magura, el Cuerpo 47 y el 33, pero encontraron campos minados extensos, se atascaron en Rabótino y los drones rusos cobraron bajas entre los Leopard y los Bradley. Retiraron lo que pudieron ante el fracaso, llamado del Noveno Cuerpo.
Hoy usan el nombre código Vivaldi como Tercer Cuerpo, que no ha sido detenido en sus operaciones. No usaron blindados como punta de lanza, sino vehículos rusos UGV capturados que, con vehículos detrás de las líneas rusas, causan daños y confusión.
Hasta después aparecen blindados con jaulas antidrones y usan su poder de fuego para eliminar la resistencia.
Esto es un modelo nuevo de guerra que va detrás de drones y robots. Yago Rodríguez lo confirmó en el Political Room y en Cosas Militares. El experto español advierte que lo ganado por Rusia en Donetsk es un área muy reducida y luego recuperada por los blindados de Ucrania con Vivaldi.
Este reporte de lo ocurrido en la semana muestra que fue una jornada durísima para Rusia, en tanto que Ucrania se desangra en su población civil. Hoy todo el territorio de Ucrania es frente de guerra, pero el interior de Rusia también lo siente. Sin reflejar vencedores, el pulso se mantiene firme y las batallas continúan.
Lo cierto es que los alcances de Ucrania rebasaron todos los cálculos de Moscú sobre el desarrollo del conflicto. Olvidaron que eran los fabricantes y el arsenal de alta tecnología de la URSS y usaron lo que encontraron para defenderse; y, para su fortuna, aceptaron los tratados SALT para destruir las armas nucleares que estaban en Ucrania, lo que elevaría el riesgo en esta guerra de seguir existiendo. Rusia, evidentemente, no destruyó lo convenido.
Hoy ya no es solo defensa; es un contragolpe constante y quirúrgico que pega al corazón de la Rusia de Putin, que nunca pensó en encontrar un escenario así en una guerra que parecía imposible a todos los analistas de los eslavos, que sin embargo está empeñado en ganar a todo costo, y este rebasa todo tipo de estimación en millones de dólares y en vidas en los frentes ante un enemigo decidido a llegar hasta el final sin rendirse o sin tener una paz que respete su autodeterminación. Trump pagará en noviembre el error de anular la Ley Graham, que desencantó a dos terceras partes del mundo, por un truco electoral del más puro populismo de derecha y engañar a los electores con una baja de precio del diésel que Rusia no está en condiciones de proporcionar, solo combustible para dos días de consumo de los Estados Unidos a cambio de la credibilidad mundial.
Los contenidos, expresiones u opiniones vertidos en este espacio son responsabilidad única de los autores, por lo que A Fondo Jalisco no se hace responsable de los mismos.








